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miércoles, 5 de noviembre de 2014

 

LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA



1.     INTRODUCCIÓN
En sentido general, habría que decir, que la velocidad es una de las cualidades físicas más determinantes del rendimiento deportivo, estando presente de alguna forma en todas las manifestaciones de la actividad física: correr, saltar, lanzar, levantar, golpear, interceptar, atacar…
Álvarez del Villar (1984) define las cualidades físicas como “los factores que determinan la condición física de un individuo y que lo orientan o clasifican para la realización de una determinada actividad física y posibilidad mediante el entrenamiento que un sujeto desarrolle al máximo su potencial físico”.
Hay que decir que todas las condiciones motrices actúan como sumandos de un todo integral que es el sujeto, y que se manifiestan en su totalidad en cualquier movimiento físico-deportivo, con la importancia que en cada momento de su período evolutivo pudieran tener y dependiendo de las características específicas de la actividad que realicen.
Son pues, las cualidades físicas básicas aquellas predisposiciones fisiológicas innatas en el individuo susceptibles de medida y mejora, que permiten el movimiento y el tono postural. Son por tanto, aquellas en que el entrenamiento y el aprendizaje van a influir de manera decisiva, mejorando las condiciones heredadas en todo su potencial.

2.     LA VELOCIDAD COMO CAPACIDAD FÍSICA BÁSICA
Es importante e imprescindible contextualizar el término velocidad y los conceptos que se asocian al mismo, como rapidez, frecuencia, etc, los cuales pasaremos a definir a continuación, a la vez que los relacionaremos con el resto de las capacidades físicas .


3.1  Aproximación conceptual
V = ESPACIO
       TIEMPO
 
En un sentido general,  velocidad es la capacidad de hacer uno o varios movimientos en el menor tiempo posible. O también el tiempo que se tarda en cubrir una distancia cuya intensidad está en función del espacio a recorrer.



El concepto físico conocido de velocidad, como “la distancia que se recorre en la unidad de tiempo” o “el tiempo que se tarda en recorrer una distancia”, no encaja de forma total en el contexto deportivo, tal y como entendemos esta cualidad cuando nos referimos a ella. Porque en el deporte hay otras muchas acciones que precisan realizarse velozmente, sin tener que ser necesariamente la carrera o el desplazamiento.
Esta ecuación se refiere a la velocidad de traslación, y es igual al producto de la amplitud por la frecuencia:
                       V = amplitud x frecuencia.

Dos de los factores más importantes para su desarrollo por el entrenamiento de esta cualidad. Pero es necesario extender este simple concepto físico al amplio marco de la actividad física y deportiva, donde la forma de manifestarse la cualidad velocidad se amplía de forma considerable.

La velocidad, dentro del contexto deportivo, puede tener significados diferentes, uno de los cuales es el de la velocidad instantánea, como al despegar en un salto, o al soltar el artefacto en un lanzamiento; otro significado es el de la velocidad media a lo largo de una carrera de 100 metros o durante una carrera de maratón; cuando se habla de la velocidad a la que se juega un partido de tenis, de fútbol, etc.
Siendo la velocidad la máxima  expresión, de las conductas motrices, la búsqueda y diseño de los ejercicios, y situaciones y tareas, deberá garantizar el acercamiento entre el rendimiento esperado y el real. No solo dependerá de los factores hereditarios (imprescindibles, pero no suficientes), ni del desarrollo aislado de los pre-requisitos informacionales y/o bioenergéticos, para elevar el rendimiento, será imprescindible elevar las prestaciones de las diversas manifestaciones de velocidad requeridas por cada especialidad deportiva.        
De todos es sabido la importancia que tiene el factor velocidad en el deporte, no sólo en cuanto a la velocidad de traslación sino también a la velocidad de reacción, velocidad en el golpeo,  velocidad en el lanzamiento, velocidad de decisión, velocidad mental, etc. La rapidez de ejecución de un movimiento posee una estrecha relación con la velocidad y contracción de cada fibra muscular o grupos musculares interesados en una tarea deportiva.
La velocidad es la capacidad física que permite realizar uno o más movimientos o recorrer un espacio en el menor tiempo posible. Esta acción se puede producir de forma cíclica o acíclica, y con una parte de nuestro cuerpo o con toda nuestra masa.
Lo que es evidente es que la velocidad es un fenómeno uniforme y que se manifiesta de una sola manera el hecho en sí de que cualquier acción o movimiento, ya sea con desplazamiento o sin él, se lleve a cabo en el menor tiempo posible.

Vamos a exponer algunas definiciones de autores que han investigado sobre el desarrollo de la cualidad velocidad. En ellas  observaremos como partiendo de aspectos generales algunos van llegando a conceptualizar aspectos específicos que nos informan de las múltiples acepciones del concepto.

Desde el punto de vista deportivo la Velocidad representa la capacidad de un sujeto para realizar acciones motoras en un mínimo de tiempo y con el máximo de eficacia.
Harre (1987) la define como la capacidad que se manifiesta por completo en aquellas acciones motrices donde el rendimiento máximo no quede limitado por el cansancio.
Hahn, E. (1988) “la velocidad es la capacidad del ser humano de realizar acciones motrices con máxima intensidad y dentro de las circunstancias en un tiempo mínimo: presuponiendo que la tarea sea corta de duración y de que no se produzca cansancio”.
Bravo, J. (1985) hace una distinción entre movimiento  cíclico y acíclico, considerado de máximo interés. “Se entiende por movimiento cíclico la actividad motora caracterizada por una serie de gestos iguales, que se repiten sucesivamente (ejemplos: carreras, marcha, natación, ciclismo, remo, esquí de fondo…).
Harre/Hauptmann, (1987) La velocidad es una capacidad psicofísica que sólo se “manifiesta por completo en aquellas acciones motrices donde el rendimiento máximo no quede limitado por el cansancio”.
Grosser (1991) La velocidad en el deporte se define como la capacidad de conseguir, en base a procesos cognoscitivos, máxima fuerza volitiva y funcionalidad del sistema neuromuscular, una rapidez máxima de reacción y de movimiento en determinadas condiciones establecidas..

Es generalmente aceptada la diferencia entre velocidad y rapidez. En la primera entra en juego el factor tiempo, mientras que en la segunda el factor principal a considerar es la intensidad y aceleración de los movimientos.
Los términos rapidez, aceleración y velocidad explican, genéricamente, la facultad de ejecutar actos motores en un tiempo mínimo y sin fatiga.
Eventualmente entre las cualidades físicas de base puede encontrar sitio la “rapidez”, entendida y definida como aquella característica que permite mover rápidamente, libres de sobrecarga, uno o más elementos del cuerpo.
Para Manso, Navarro y Caballero (1998) la rapidez engloba a todas aquellas acciones aisladas que están constituidas por un solo movimiento, mientras que cuando se trata de encadenar movimientos dentro de una acción deportiva hablaremos de velocidad.
Pero también en la valoración de esta última se corre el riesgo de quedar sólo como una abstracción de escaso valor, como en el caso de que sea elevada la carga y alta la velocidad que a ella se quiere imprimir, como, por ejemplo, en la salida de un ciclista de velocidad en pista, o la de un sprinter en el atletismo. En ambos casos la velocidad de su desplazamiento será siempre en función de la fuerza y de la brevedad de su transformación, pues será el dinamismo de esta última el que determine la rapidez de los movimientos y por tanto su frecuencia. De poco valor será, en efecto, el registro de la rapidez del movimiento medido en el vacío, pues no será este el que asegure una alta frecuencia cuando los dos especialistas deban acelerar el peso de su cuerpo, sino más bien la capacidad de expresar altos picos de fuerza en tiempos breves y cada vez más cortos. (Vittori, 1972).


Para algunos autores como García Manso, Navarro, Caballero y Martín Acero, la Velocidad es una cualidad híbrida que se encuentra condicionada por todas las demás cualidades condicionales (fuerza, resistencia y movilidad), y en ocasiones, como en los deportes de oposición-cooperación, por la técnica y la toma de decisión. Tan solo en alguna de las partes de los movimientos rápidos, los tiempos de reacción, éstas no se ven afectadas por la fuerza, resistencia o técnica de ejecución.
Incluso la velocidad de carrera depende de la capacidad de organización y regulación del movimiento de un modo cíclico, es decir que, dependiendo de la tensión muscular creada en cada contracción y su concatenación vemos que es una capacidad coordinativa y, observando, de este modo, el fenómeno del sprint responde a procesos neurofisiológicos complejos, del progreso de la fuerza muscular dependerá la evolución de la velocidad de carrera, teniéndonos que plantear de un modo metodológico la construcción general del deportista y la construcción específica según el modelo de las distintas expresiones de la fuerza requeridas en, la carrera de velocidad, o en la especialidad deportiva, vigilando el correcto desarrollo de todas y el equilibrio entre ellas.
            También la velocidad está muy relacionada con la amplitud de movimiento, dependiendo incluso de ésta.  Si la elasticidad, la capacidad de estiramiento y la capacidad de relajación son insuficientes, se produce una reducción de la amplitud gestual (Harre, 1976) y un deterioro de la cooperación neuro-muscular y de la coordinación ya que los músculos que trabajan (agonistas) deben superar una fuerte resistencia de los antagonistas durante el desarrollo de la acción deportiva. Los movimientos son atemperados por roces internos y el tono muscular elevado necesita no sólo un aumento del gasto energético, lo que sería ineficaz, sino que también provoca en poco tiempo una reducción sensible de la velocidad.
            Un correcto entrenamiento de la flexibilidad conseguiría el restablecimiento de la amplitud fisiológica máxima del movimiento, sin embargo la hipermovilidad podría conducir a una reducción de la rigidez de los componentes elásticos y ser negativa para el rendimiento de la velocidad.

CONSIDERACIONES TEORICAS SOBRE LA VELOCIDAD
Veremos y analizaremos a continuación los factores de los que depende la velocidad, tanto a nivel general, como atendiendo a cada una de las posibles manifestaciones de la misma
También será importante el conocimiento de las distintas fases por las que pasa una prueba de velocidad, de esta forma se podrán realizar y diseñar tareas encaminadas a una fase u otra, y por tanto, al aumento de la velocidad.

3.2  Factores de los que depende la velocidad en general
De forma general los factores de los que depende la velocidad son:
§  El tipo de fibra muscular predominante: la fibra blanca tiene una mayor velocidad que la roja.
§  La viscosidad interfibrilar: la velocidad de contracción del músculo disminuye al aumentar la viscosidad.
§  El grado de estiramiento inicial del músculo: la velocidad es máxima cuando al iniciar la contracción el músculo presenta una longitud del 88% de su elongación máxima.
§  La velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos y de la elaboración de la respuesta.

3.3  Factores de los que depende cada manifestación de la velocidad
De forma más específica y atendiendo a cada una de las diferentes manifestaciones de la velocidad podemos analizar los siguientes factores de los que dependen:

3.3.1      Los factores de los que depende la velocidad de desplazamiento
§  Frecuencia y longitud de pasos.
§  Fuerza de los músculos extensores de los miembros inferiores y del tronco.
§  Edad y sexo: en los hombres aumenta con la edad hasta los 20 años aproximadamente.
§  Medidas antropométricas: mejora con la medida de los miembros inferiores.
§  Coordinación entre músculos agonistas y antagonistas.
§  La movilidad articular y la elasticidad muscular.

3.3.2      Los factores de los que depende la velocidad de contracción
§  Dirección del movimiento: ya que los movimientos  son más rápidos en una dirección más que en otras.. El brazo por ejemplo es más rápido en su movimiento hacia delante que hacia atrás.
§  Miembro utilizado: el brazo es más rápido que la pierna.
§  Edad: aumenta la velocidad de contracción de los 8 a los 12 años.
§  Sexo: la velocidad acíclica es mucho mejor en los hombres debido mayoritariamente a la mejor relación de la fuerza muscular.



3.3.3      Los factores de los que depende la velocidad de reacción
§  La intensidad y la duración del estímulo: los estímulos más largos e intensos provocan velocidades de reacción más rápidas
§  El tipo de estímulo: los auditivos y táctiles provocan velocidades de reacción más rápidas que los visuales.
§  El número de receptores estimulados: a mayor número de receptores estimulados mayor velocidad de reacción provocada
§  La capacidad de concentración y nivel de atención.

3.4  Factores de los que depende la Velocidad según la bibliografía actual

Podríamos clasificarlos  como hacen algunos autores actuales (Acero, Manso, Caballero y Navarro):


-       Factores musculares
-       Factores nerviosos
-       Factores energéticos
-       Factores físicos
-       Factores técnicos
-       Factores biomecánicos
-       Factores personales
-       Factores ambientales
-       Factores psicológicos



3.4.1       Factores Musculares
Es un factor predominante dentro de la velocidad.
Hay que tener en cuenta:
1.     Tono muscular
2.     Viscosidad intramuscular
3.     Amplitud de movimiento (sobre todo en su parte muscular: elasticidad del músculo)
4.     Masa muscular
5.     Vía por la que se obtiene la energía, muy relacionado con el anterior. Las fibras tipo II pueden aprovechar la energía fosfogenolítica.
6.     Número de enzimas glucolíticas que tenga ese individuo.
7.     Estructura de la fibra muscular: zonal (contracción tónica) o fibrilar (rápida de alto gasto energético y gran fatiga)
8.     Tipo de fibra muscular: tenemos dos tipos,  fibras blancas y rojas  (claras  y oscuras). Uno de los aspectos más interesantes en relación al estudio de las fibras musculares constituyen las  llamadas fibras claras y oscuras. Su importancia es debida a que en torno a este elemento estructural de la fibra muscular se determine o pueda determinar el rendimiento del sujeto en el sentido de ser un tipo de tendencia a la velocidad o a la resistencia.
Se descubrió que existían fibra musculares oscuras y rojas. Según Ranvier presentan una mayor cantidad de núcleos y de sarcoplasma y que son capaces de trabajo prolongado, pero efectuado de manera lenta. Las fibras pálidas o blancas eran, en cambio, de contracción rápida, siendo incapaces de realizar un trabajo prolongado. A las fibras rojas, resistentes pero lentas, se las llama también tónicas, mientras que a las pálidas se les llama fásicas.

3.4.2       Factores Nerviosos
Desde el punto de vista nervioso la velocidad va a depender de factores como:
1.-  Velocidad de conducción del estímulo (difícilmente influenciable). La velocidad de transmisión es proporcional al grosor del nervio por el que está viajando.
2.- Procesos de regulación y control neuromuscular.
-       Coordinación segmentaria: muy relacionado con la evolución de la técnica deportiva.
-       Relajación segmentaria: sacar el máximo provecho a la contracción del agonista.
3.- Motivación o automotivación. Incide directamente en los factores nerviosos. Con gran motivación se aumenta la activación… que se traduce en una mejora de la velocidad.
4.- El valor funcional del encéfalo y de la médula.  Es otro factor que tiene estrecha relación con la velocidad, según Morehouse. Para que se realice la contracción han de transcurrir una serie de acontecimientos que comienzan con la creación del impulso en los receptores periféricos o en la corteza cerebral y termina en el acortamiento de un mayor o menor número de fibras, de acuerdo con la intensidad del estímulo, que conducirá al desplazamiento de la articulaciones, provocando el movimiento
El que un músculo sea de contracción rápida o de contracción lenta va a depender, sobre todo, del tipo de neuronas que lo enervan, habiéndose observado que los músculos inervados por motoneuronas tónicas son de más lenta contracción que los inervados por motoneuronas fásicas. Por lo tanto, la velocidad de contracción de un músculo va a depender más de la inervación motora que de su naturaleza muscular.

3.4.3       Factores Energéticos
Los trabajos de velocidad requieren, en cuanto a las vías energéticas, unos índices máximos del flujo energético por unidad de tiempo, sólo es posible mediante la degradación preferencial de los depósitos de fosfato (ATP y CP, proceso anaeróbico alactácido), y, ya con algunas limitaciones, la degradación anaeróbica de glucosa (proceso anaeróbico-lactácido); esos trabajos sólo pueden mantenerse durante un tiempo limitado.

Otros autores clasifican los factores de los que depende la velocidad atendiendo a criterios físicos, técnicos, personales, ambientales o fisiológicos.

3.4.4      Factores Físicos
Son capacidades generales fáciles de variar con el entrenamiento, como la resistencia, la flexibilidad, la fuerza o la coordinación.

3.4.5      Factores Técnicos

Son ya capacidades específicas que se conseguirán con el entrenamiento. Entre ellas podemos destacar
q  la amplitud de la zancada, ya que, cuanto más amplia sea, mayor es el desplazamiento y, por tanto, la velocidad. Ésta depende a su vez de:
-       Poder de impulsión o “detente”. (Al impulso se le ha denominado como un “modo muy particular de poner en juego la actividad muscular, que implica a la vez noción de fuerza muscular y rapidez de contracción, lo cual podría resumirse como una puesta en juego instantánea del máximo poder muscular en el mínimo tiempo”.) (Suaudeau).
-       Longitud de las palancas (el acortamiento y aumento de grosor de la fibra muscular aumenta su fuerza, pero la disminuye en velocidad).
-       La flexibilidad (elasticidad muscular y movilidad articulada).

q  la frecuencia de la zancada, ya que cuanto más zancadas se den en una fracción de tiempo, mayor será la velocidad. La cual depende:
-       de la fuerza
-       de la flexibilidad
-       del dominio de la técnica

q  La resistencia a la velocidad o capacidad de mantener la máxima velocidad durante el mayor tiempo posible.

q  el automatismo, que permite realizar todos los movimientos sin tener que pensar en ellos.
-       La frecuencia o velocidad de movimientos segmentaria.

3.4.6      Factores biomecánicos

3.4.7      Factores personales
Destacamos factores como la edad o el sexo

3.4.8      Factores ambientales
También denominados circunstanciales, como la temperatura o las condiciones de la pista donde se realice la carrera.

3.5  Fases de un prueba de velocidad
En una carrera de velocidad se distinguen cuatro fases:
1.     Fase de reacción, que es el tiempo que transcurre entre la señal de partida y la puesta en marcha.
2.     Fase de aceleración,  en la que se aumenta progresivamente la velocidad.
3.     Fase de máxima velocidad,  en la que se alcanza la mayor velocidad posible.
4.     Fase de mantenimiento de la velocidad,  en la cual se trata de mantener el ritmo máximo de carrera durante el mayor tiempo posible.

4      TIPOS O FORMAS DE MANIFESTARSE LA VELOCIDAD
Según Martín Acero (1996) los actos motóricos rápidos se pueden categorizar según los siguientes criterios:
v  Cantidad de manifestaciones de la velocidad:
§  Elemental: una sola
§  Integral: más de una
v  Cantidad de elementos corporales implicados:
§  Segmentaria
§  Global
v  Cantidad de movimientos realizados:
§  Acíclica
§  Cíclica
v  Según las condiciones ambientales:
§  Simple: condiciones conocidas y estables, emitiendo respuestas conocidas (situaciones cerradas)
§  Compleja: condiciones cambiantes con estímulos no esperados y respuestas no programadas (tarea abiertas)

De forma tradicional y más generalizada podríamos clasificar los tipos de velocidad en:

o   Velocidad de reacción: que marca el tiempo que transcurre desde que recibimos una señal o un estímulo hasta que iniciamos el movimiento
o   Velocidad de contracción: “es la capacidad de la fibra muscular de contraerse y relajarse en el menor tiempo posible” lo cual condicionará el ritmo o intensidad máxima de realización de un movimiento determinado.
o   Velocidad de desplazamiento: es “la capacidad de recorrer una distancia corta en el menor tiempo posible”. Se basa en el concepto físico de la velocidad y se expresa en m/s o Km/h. Es la capacidad que permite recorrer un distancia en el menor tiempo posible.
o   Velocidad mental. Es el tiempo que tarda un individuo en dar una respuesta motriz ante un problema planteado. (no considerada por los autores “Tradicionalistas” (Novedad en la clasificación)).

4.1   Manifestaciones de la velocidad
Pero veamos y analicemos una de las clasificaciones más actuales sobre las posibles manifestaciones de la velocidad según Martín Acero (1996), quien diferencia las mismas en elementales e integrales.

4.1.1      Elementales
4.1.1.1  Velocidad o tiempo de reacción
Es el tiempo que transcurre desde que aparece el estímulo hasta que se produce el primer movimiento visible. Después de este TR se puede dar un gesto o varios gestos.

Existen unas Fases que componen el TR total. Tiene 5 tiempos parciales:

-       T1. Recepción del estímulo: tiempo que transcurre desde que el estímulo excita al receptor hasta que este se entera de que se ha producido el estímulo. Se trata de tomar la información.
Depende de la atención y capacidad de percepción del deportista, por tanto: es un tiempo mejorable mediante adaptación.
-       T2. Transmisión aferente: El tiempo durante el cual el estímulo está viajando desde el receptor al SNC.
Depende de un factor genérico y tiene poco entrenamiento.
-       T3. Decisión: o transcurso de los estímulos por los centros nerviosos y la formación de la señal de ejecución.
Es el que más incide en el tiempo total, y es el que diferencia la respuesta de reacción simple de la compuesta. También es entrenable.
-       T4. Transmisión eferente: Desde el SNC hasta las placas motoras del músculo que tiene que activar. No es entrenable.
-       T5. Activación neuromuscular y ejecución del gesto: Tiene gran importancia la activación del músculo y la fuerza de éste para desplazar la masa en mayor o menor tiempo. Es entrenable.

La respuesta de reacción puede ser diferente. Existen 2 formas de respuesta de reacción:

RR Simple: Contestación por medio de un gesto conocido a un estímulo conocido de antemano, y aparecido de repente. La decisión es nula y la ejecución es inmediata. Las diferencias individuales de prestación son notables, su entrenabilidad escasa, la mejora de alguna décima o centésima de segundo, puede ser importante para el rendimiento de las salidas en las disciplinas de sprint o de breve duración

RR Compleja: Cuando viene no sabemos qué estímulo va a aparecer y qué respuesta es válida entre una serie de opciones posibles. Se manifiestan ante 3 reacciones:

-       Reacción ante un objeto en movimiento (en deportes de contacto y oposición); es importante la capacidad de ver, distinguir y fijar el objeto que se esté desplazando en nuestro campo visual. Debemos de emplear el ángulo visual. Dentro de este entrenamiento hay que incluir ejercicios de precisión de reacción.
-       RR de elección, una vez que el estímulo aparece, la dificultad está en decidir cual es la respuesta adecuada a este estímulo. Esto es lo que alarga el TR.
-       RR de selección o discriminación, aquí el sujeto debe responder de manera única a una señal que se presenta mezclada con otras, el sujeto tendrá que discriminar el estímulo indicador del modo de respuesta preestablecido.

4.1.1.2  Aceleración
Es la capacidad de alcanzar la máxima velocidad en el menor tiempo posible. Fundamentalmente depende de la fuerza máxima. No hay que confundir la capacidad de aceleración con la velocidad de reacción, aunque va íntimamente ligadas.
El concepto de aceleración nos permitirá en la Teoría del Entrenamiento valorar las variaciones de velocidad a lo largo del tiempo, para acelerar el cuerpo se precisa de una fuerza desequilibradora, resultando ventajoso el adquirir un gran incremento en la capacidad de producir Fuerza en relación al propio peso corporal (Fuerza Relativa). Los factores musculares (régimen muscular de trabajo, tipo de fibras predominantemente, componentes elásticos…), los nerviosos (excitabilidad, capacidad de conducción, coordinación, sincronización) y otros como la edad, el sexo, el entrenamiento, la motivación, la fatiga, etc.…. Influyen en la capacidad de aceleración y por tanto en la adquisición de velocidad; el papel de la mejora de aspectos técnicos tendrá una influencia importante para alcanzar la velocidad máxima potencial del deportista.

4.1.1.3  Velocidad máxima
Es la mayor velocidad a la que se puede desplazar un individuo; es aquella que se consigue después de una aceleración y puede ser instantánea (inicial o final) o media Depende de la fuerza dinámica, del componente elástico de los músculos, y de la coordinación entre los agonistas y antagonistas.
En la carrera en línea recta el tiempo necesario para alcanzar la máxima velocidad es relativamente constante y tiene poca dependencia con el sexo, la edad, o el nivel de entrenamiento. Hay diferencias considerables en la distancia, la cual se ubicó entre los 32 y 36 metros para atletas de nivel y quedó en los 24 m. para los velocistas no iniciados.
Hay diferencias en el mantenimiento de la velocidad máx.: para las mujeres entre los 42 y 45 m, para los mejores velocistas masculinos y el mantenimiento de la máx. velocidad se logró hasta 48 m y los no iniciados mantuvieron la velocidad máx. hasta 35 m (Andris, Arzumanov y Godik, 1980)
                                                              
4.1.2      Integrales
4.1.2.1  Velocidad resistencia
Capacidad de mantener movimientos a velocidad máxima o submáxima, principalmente globales cíclicos (en el caso de los segmentarios cíclicos hablaríamos de Frecuencia Resistencia). Contiene otras manifestaciones elementales de la velocidad (aceleración y velocidad máxima). Son esfuerzos de 8’’ a 60’’ e incluso hasta 120’’, de duración, en algunas situaciones deportivas (400 m; kilómetro en ciclismo pista,…). Requiere de una gran pot. an. láctica y cap. an. láctica, teniendo que desarrollar la tolerancia al trabajo neuromuscular eficaz en un medio ácido. (vía energética principalmente anaeróbica)
Esta manifestación integral pertenecería según Grosser (1991) al ámbito de la Resistencia y no de la Velocidad.
Esto significa para la velocidad cíclica pocas pérdidas en la velocidad de desplazamiento, y para la velocidad acíclica (por ejemplo, boxeo, deportes colectivos), repetidas altas velocidades de contracción a pesar de una carga global prolongada.
.

4.1.2.2  Resistencia a la velocidad
Capacidad de repetir aceleraciones, principalmente (segmentarias o globales) alcanzando la velocidad máxima, con pausas intermedias que consientan de nuevo máxima intensidad.

4.1.2.3  Resistencia a la Fuerza Rápida
Es la capacidad de mantener la óptima aplicación de la fuerza rápida a pesar de la fatiga muscular.

5      CRITERIOS Y TRATAMIENTO PARA EL DISEÑO DE TAREAS PARA SU DESARROLLO EN EL MARCO ESCOLAR.

5.1   Criterios generales
Algunos de los criterios más importantes a tener en cuenta en el diseño de tareas de entrenamiento enfocadas hacia el desarrollo de la velocidad son:
a)     Realizar los movimientos a máxima velocidad.
b)     Recuperación amplia entre los ejercicios.
c)     Pocas repeticiones.
d)     Distancias cortas cuando se trate de movimientos cíclicos.

5.1.1      Criterios a tener en cuenta para el desarrollo de la velocidad en general
Debemos tener siempre presente las siguientes pautas de actuación en el entrenamiento de la velocidad:
1.     Debe comenzarse a una edad temprana, de 6 a 10 años, ya que es la época en que los niños reaccionan mejor ante los estímulos de velocidad, los gestos realizados a máxima velocidad inciden sobre su SN y fibras musculares, por ello se entrena con aparatos livianos.
2.     Mejorar conjuntamente con la velocidad: la coordinación y la técnica del gesto. La técnica es la que nos permite realizar los gestos a máxima velocidad.
3.     Realizar el gesto de competición porque la velocidad es un estímulo específico, es decir: Mejorar solamente aquél gesto que se realiza.
4.     Para que se puedan producir las condiciones anteriores hay que adecuar las dimensiones al peso y altura de los niños. Adecuar los ejercicios y condiciones a la altura de los niños.
5.     Si sólo realizamos el gesto de competición, el niño adquiere una memoria – temporal de ese gesto que provoca una automatización excesiva (la velocidad se estanca), variando los medios con los que se entrenan.
6.     Realizar todos los ejercicios a velocidad máxima pero sin fatiga. Duración 6-10”.
7.     Realizar un calentamiento apropiado y largo, llegando hasta 30’ pues se necesita una gran activación.
8.     Realizar el entrenamiento en las fases de supercompensación del deportista, para aplicar la máxima activación al gesto.
9.     Los ejercicios: El deportista debe de tener una gran motivación y centrar su atención en realizar el gesto a máxima velocidad (recordárselo antes).
10.  La pausa entre ejercicios debe garantizar la recuperación energética, y mantener la activación del deportista (realizar ejercicios de baja intensidad). 2-5’.

5.1.2      Criterios a tener en cuenta para el desarrollo de la velocidad de reacción
Los criterios metodológicos a seguir en el entrenamiento de la velocidad de reacción (simple o discriminativo) pueden ser las siguientes:
-       partir de condiciones sencillas de ejecución
-       pasar a situaciones de condiciones variables
-       no hacer un volumen elevado de trabajo
-       realizarlos preferentemente en la parte inicial de la sesión, después del calentamiento
-       mejorar los mecanismos de retroalimentación visual y/o propioceptivos

Son aconsejables algunas indicaciones a tener en cuenta en el trabajo de esta capacidad:
1.- Incrementar el número de situaciones ante las cuales se puede encontrar el alumno.
2.- Pasar de situaciones conocidas a desconocidas.
3.- Acortamiento progresivo y sistemático de la distancia entre agente excitante y el receptor.
4.- Aumento paulatino de la velocidad del móvil.
5.- Variación del volumen del móvil.

Grosser (1992) propone seguir el siguiente procedimiento en el trabajo de la velocidad de reacción discriminativa:
1.     Mantener la fuente de estímulo dentro del campo visual
2.     Entrenar la anticipación o capacidad de prever posibles acciones a las que responder
3.     Pasar a situaciones complejas de reacción

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5.1.2.1   Evolución de la velocidad

De los 7 a 9 años: se observa una nítida mejoría de la velocidad de acción (KOHLER, 1977). Los movimientos acíclicos se completan, la frecuencia motriz mejora notablemente.
De los 9 a los 12 años: hay un incremento continuo de la velocidad debido a:
-       La mejora de la fuerza: dependiendo del crecimiento alcanzado.
-       La mejora de la coordinación mecánica: la velocidad necesita de una fluidez de movimientos para encadenarlos en el espacio.
-       Tiempo.
Las estructuras nerviosas maduran entre los 11-14 años, y por lo tanto la velocidad de reacción y de repetición mejoran continuamente hasta la edad de 14 años. GEORGESCU (1977).
De los 14 a los 19 años hay un aumento paralelo de la velocidad en relación con la fuerza, y a partir de los 17 años ya casi se logra el máximo de velocidad, un 95%.
De los 9 a los 23 años: se mantiene en los límites máximos. A partir de esta edad si se eleva es gracias al factor fuerza que continúa aumentando hasta los 25-27 años, y al factor coordinación.
Para COLL y VINUESA (1984) “ Una vez alcanzado el máximo de velocidad biológicamente hablando, ésta irá decreciendo paulatinamente por la disminución de la capacidad neuromuscular. Sin embargo, puede ser mantenida con trabajos específicos que abarquen todos los aspectos para mejorarla”.
Observemos dicha evolución de forma gráfica.




El cuerpo humano está preparado para ser entrenado física o técnicamente a cualquier edad, pero con una eficacia diferente. Existen fases o períodos cronológicos en los cuales hay una sensibilidad particular hacia determinados estímulos externos. Estos períodos duran entre 3 y 5 años, siendo particularmente propicios para aumentar la eficacia del entrenamiento. Son las llamadas fases sensibles, que no son más que un “período del desarrollo con una predisposición (entrenabilidad en este caso) muy favorable para el desarrollo de una determinada capacidad física”.
Se basan en una ley de embriología que señala que el período de mayor cambio en una capacidad funcional coincide con el mejor desarrollo de la misma; que es más fácil y eficaz influenciar una capacidad que está madurando, que cuando ya ha madurado. Pero este trabajo ha de ser de acentuación y no de unilateralidad exclusiva.


Fases sensibles

Edad
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19

Velocidad
































5.1.2.2   Desarrollo de la velocidad
De los 8 a los 13 años: la velocidad ya puede entrenarse, tanto la velocidad de reacción como la velocidad de desplazamiento (ésta última mediante tareas que mejoran la coordinación neuromuscular, que es el factor que dará mejores resultados a estas edades). Los relevos en forma de juegos en distancias cortas, salidas desde distintas posiciones, cambios de dirección, acrobacia elemental en el suelo…, mejoran la coordinación.
El control de la velocidad segmentaria en recorridos accidentados y sobre obstáculos mejora el equilibrio y deben usarse además todo tipo de ejercicios de reacción para el desarrollo de la velocidad gestual.
En estas edades se produce un aumento de peso, y  si éste no va acompañado de una mejora en fuerza puede verse mermada la velocidad de desplazamiento. Otra de las características de esta etapa, según Cratty (1982), es el gran desarrollo de la velocidad gestual.
Desde los ocho años o antes, se puede trabajar sin ningún tipo de limitación la velocidad de reacción, e incluso la de aceleración, ya sea coger, parar, tocar, etc. cualquier objeto o señal en el menor tiempo posible, de forma acíclica para la velocidad de reacción y cíclica para la aceleración. Sobre la velocidad máxima tampoco habrá excesivos problemas para su trabajo, lo único que deberíamos tener en cuenta es el mantenimiento de la motivación en el niño, para ello deberíamos realizar entrenamientos no sistematizados, a ser posible en formas jugadas, podemos utilizar juegos de persecución, relevos (con balón, en posiciones distintas a la bípeda, superando obstáculos, combinaciones, etc.).
En cuanto a la resistencia a la velocidad el organismo no está preparado a estas edades para sufrir estas agresiones, sobre todo de forma sistematizada. Los ejercicios deben de ser lo más variados posibles con el fin de conseguir el mayor número posible de patrones de movimiento en el niño.

De los 13 a 16 años: a esta edad se adquiere la máxima frecuencia gestual (Watson, 1982), llegando a ser los tiempos de reacción (período latente)  completamente iguales a los de los adultos (Bravo,  1987); también se produce una mejora considerable de la fuerza muscular, junto con un gran desarrollo de la velocidad de desplazamiento, sobre todo a partir de los 15 años; según Macek (1970) , el desarrollo del sistema anaeróbico-láctico se encuentra a un 80% del adulto; en base a lo anteriormente expuesto, podemos considerar acertada la afirmación de Bravo (1987): “la selección de futuros talentos para deportes o pruebas donde la velocidad de reacción o repetición son elementos básicos, debe hacerse a la edad de 14 años”. En cuanto a los tipos de velocidad a desarrollar, al igual que en la etapa anterior, no existe ningún tipo de limitación en la velocidad de reacción y aceleración, la diferencia puede estar en la utilización de ejercicios más específicos en función del deporte que se practique, como pueden ser las típicas reacciones o las salidas de velocidad (por ejemplo 2(5x20m, rec.: 3’ entre series y 10’ entre grupos de series). La velocidad máxima puede trabajarse incluso de forma sistematizada (por ejemplo 2(5x30, lanzados, rec.: 3’ entre series y 10’ entre grupos de series), aunque no debemos olvidar la posibilidad de realizar las actividades a base de juegos. Las resistencia a la velocidad puede empezar a trabajarse con precaución, empezando con distancias cortas y un alto número de repeticiones (por ejemplo 10x80m, rec.: 2’ o 10x60, rec.: 1’30” a 2’)
Hasta los 13-14 años, desarrollar primero de forma destacada la velocidad general y específica de los jóvenes, sobre la base de una maduración acelerada de los mecanismos de dirección y coordinación del sistema nervioso central, así como su influencia, incluida la composición de las fibras musculares de la persona.

A partir de los 17 años: se produce una mejora considerable de la velocidad de desplazamiento cíclica (Bravo 1987), y por otro lado el sistema anaeróbico-láctico se encuentra a un 90% con respecto al adulto (Macek, 1970).
Por tanto, ya se pueden trabajar todos los tipos de velocidad de forma sistematizada, siempre que tengamos la precaución de llevar una progresión lógica en entrenamiento, no por haber cumplido los 17 años vamos a realizar un cambio brusco en el entrenamiento, se debe hacer poco a poco y sin prisas.

5.1.2.3   Evaluación de la velocidad
Para medir los niveles alcanzados por los deportistas en las distintas formas de manifestarse la velocidad, podemos emplear los siguientes test motores:

a)    para medir la velocidad de reacción:
-       Test de “Coger la pica” sentado
-       Test de “Sostener la pica” de pie

b)    Para medir la Velocidad de los movimientos cíclicos:
1.- Para la velocidad de desplazamiento:
-  30 metros con salida lanzada
-  40 metros lisos
2.- Para medir la velocidad contráctil cíclica:
-  skipping con una pierna
-  skipping con las dos piernas.

c)     Para medir la velocidad de los movimientos acíclicos:
1.- para medir la velocidad Gestual:
-  Tapping de brazos
-  Tapping de piernas

5.2   Tratamiento para su desarrollo
En este apartado cobra especial importancia el conocimiento de los métodos de trabajo y desarrollo de las diferentes manifestaciones de la velocidad, así como de los medios a utilizar durante los entrenamientos.

5.2.1      Métodos para el desarrollo de la velocidad.
Para Zaciorski (1968) se recomienda tres métodos de trabajo para la mejora de la velocidad de reacción:

1.     Método de repeticiones: muy conveniente en deportistas noveles , no en tanto en atletas muy entrenados

2.     Método parcial: también denominado método analítico, el cual se basa en el aumento de la velocidad de determinados movimientos parcial del movimiento reactivo (ej.: salidas facilitadas o simplificadas)

3.     Método sensorial: consiste en tratar de conseguir que el deportista llegue a la percepción reactiva de su ejecución.

Otros métodos de entrenamiento de la velocidad de reacción son:

o   Reacción repetida: Ante un estímulo dan una respuesta de forma automatizada. Ante el estímulo desencadenante, aplicar las respuestas. Es el mecanismo de automatización de cualquier gesto.

o   Cuenta atrás: Pretende crear una participación selectiva, el deportista aprende a contar espacios de tiempo pequeños lo cual le permite anticiparse a la aparición del estímulo:
1.     Se le enseña al deportista a contar atrás en intervalos de tiempo con feedback (ver cronómetro).
2.     Quitar el cronometro y dar feedback del error.
3.     Se le pone un tiempo aleatorio.
4.     No decirle el tiempo en el cual tiene que reaccionar, sino un intervalo (entre 1 y 2’ por ejemplo)

o   Método de reacción por elección: Cuando la respuesta es compleja (podemos dar varias respuestas ante un estímulo)
1.     Entrenar cada una de las respuestas posibles por el método de reacción repetida
2.     Reaccionar adecuadamente ante uno de todos los estímulos posibles con la respuesta correcta.

Según Verjoshanski (1996) se reconocen tres métodos de trabajo que permiten conseguir una mejora en la velocidad de desplazamiento:


1.     Estimulación sensorial: constituye la utilización de señales visuales, acústicas o mecánicas situadas a lo largo de un recorrido los cuales permiten automonitorizar la velocidad de ejecución de un gesto
2.     Estimulación emocional: consiste en establece un mecanismo de retroalimentación inmediata sobre la ejecución y valoración de tareas de alta velocidad. Aspectos psicológicos como la concentración y la motivación, alcanzan especial relevancia durante el trabajo de alta velocidad
3.     Estimulación de la corteza motora del cerebro: consiste en emplear cargas de estimulación de la coordinación intramuscular de la musculatura implicada en la acción, antes de realizar cargas de trabajo de máxima velocidad (ej.: multisaltos antes de cada serie)

Los métodos para el trabajo de la rapidez de ejecución son:

o   De derrumbamiento: Se trata de crear la huella de una velocidad realizándola artificialmente grabándose en la memoria del gesto.¿cómo se consigue más artificialmente la velocidad?
1.     Aligerar las condiciones en las que se realiza el gesto (balones menos pesados, situación en que la resistencia sea menor).
2.     Producir la aceleración suplementaria de forma externa. (gomas, etc.).
3.     Utilizando el efecto acelerador post-acción, que consiste en crear un complejo (ejercicios con varios apartados). Ejemplo: una repetición con un balón pesado y otra repetición con un balón ligero en el lanzamiento de balón medicinal.
4.     Realizar un mínimo de ejercicios en diferentes condiciones.

o   Extinción: Abandonar el entrenamiento de velocidad temporalmente y entrenar los factores básicos de la velocidad (fuerza, técnica, y coordinación). El trabajo de técnica junto con el de fuerza, crea unas nuevas condiciones perdiendo las antiguas, porque no las estamos realizando; al volver al entrenamiento de velocidad se pierden las sensaciones espacio-temporales del gesto antiguo.
Esta es la idea que Verjoshanski, incluyó en su planificación de un ciclo de entrenamiento, y creó la estructura por bloques, (bloque de fuerza, de técnica, de velocidad, etc.).

5.2.2      Medios para el desarrollo de la velocidad
ULRICH JONAS (1970) señala como medios generales para el desarrollo de la velocidad:
-       carreras sobre distancias cortas
-       trabajos de corta duración
-       trabajos en máximas aceleraciones
-       trabajos con pequeños pesos adicionales y sin ellos.
-       Ejercicios de reacción óptica y acústica
-       Ejercicios de fuerza-velocidad (fuerza-rápida y explosiva)

De forma más completa, BRAVO J. (1985), expone los medios (carreras, ejercicios, juegos…) que pueden utilizarse de modo general:

a)     Desarrollo de la velocidad de reacción y de los gestos acíclicos:
-       respuestas a estímulos (visuales, con balón)
-       salidas instantáneas en  las posiciones:
§  en cuclillas
§  de rodillas
§  tendido
§  después de una caída
§  después de una plancha
§  carreras en zig-zag
§  ejercicios con balones medicinales de 1,2 y 3 kilos.
§  Reproducción analítica de cada gesto deportivo a máxima velocidad
§  Lanzamientos con artefactos ligeros

b)    Desarrollo de la capacidad de aceleración:
-       skipping en velocidad progresiva desde parado
-       carreras en velocidad progresiva
-       carreras con cambio de dirección
-       multisaltos con frecuencia progresiva
-       carreras con arrastres

c)     Desarrollo de la máxima velocidad:
-       repeticiones de distancias cortas de carrera
-       estímulos máximos 98% y 100%
-       carreras con ayudas (condiciones externas)
-       supervelocidad (gomas en la cintura estiradas)
-       poleas (el atleta se engancha una cuerda en la cintura y que pase por una polea que ayuda por tracción al desplazamiento horizontal)
-       cuestas abajo (cuestas debajo de 2 o 3% de desnivel. Permite mantener el mismo gesto técnico)

d)    Desarrollo de la Resistencia a la velocidad:
-       repeticiones de distancias cortas
-       repeticiones de series de saltos
-       trabajos con estímulos submáximos: 85% y 95%
-       recuperaciones incompletas.




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